He decidido cambiarme el traje,
remover estas letras para ver si después del tiempo,
desean decir algo más.
El dolor sigue ahí,
pegado al pecho, y desaciendo el alma.
Se unen mil tristezas y una noche clara.
Pero pareciera que estamos hechos de otra pasta,
de esa que se agrieta pero no deja que se rompa la pieza.
Tiraremos del carro mientra haya fuerzas.
Y cuando no las haya, tranquilo, que yo se que
a nuestro lado están aquellos que aunque ya no pueden estar,
ponen su mano en el hombro, apurando nuestro paso...
por si decidieramos parar...
1 comentario:
Me encanta corazón, me emocionan tus palabras.
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